Un reciente avance en la protección de sistemas fotovoltaicos ha sido el desarrollo de un interruptor térmico bipolar diseñado específicamente para corriente continua (DC). Este dispositivo se destaca por su capacidad de proteger instalaciones solares frente a sobrecargas y cortocircuitos, aspectos críticos para garantizar la seguridad y el rendimiento de tales sistemas.
Este interruptor es apto para tensiones de hasta 500VDC y tiene una capacidad de corte de 6000A, lo que lo convierte en una herramienta esencial en la línea de conexión entre los paneles solares y el controlador o inversor. Al funcionar en condiciones de corriente continua, el mecanismo de acción rápida de este interruptor asegura una desconexión segura en situaciones de riesgo, lo que es fundamental para prevenir daños en la instalación y en los equipos conectados.
Desde el punto de vista del diseño, este modelo de dos polos es compacto y fácilmente montable en tableros DIN, lo que optimiza su implementación en diversas configuraciones. Su fabricación con materiales resistentes, acompañado de contactos metálicos de alta conductividad, proporciona una larga vida útil, incluso en ambientes donde las condiciones pueden ser exigentes. Todo esto lo convierte en una opción viable para quienes buscan mejorar la infraestructura de sus sistemas fotovoltaicos.
Es importante destacar que la correcta verificación de la polaridad y la conexión antes de energizar es esencial para el funcionamiento seguro del dispositivo. Además, se recomienda no operar el interruptor bajo carga sin necesidad, limitándose su uso a funciones de protección o mantenimiento. Con el incremento de instalaciones solares en Argentina y el mundo, la relevancia de contar con dispositivos de seguridad confiables se torna cada vez mayor, siendo este interruptor térmico una contribución significativa a la seguridad en el sector de energías renovables.
