Una nueva bomba de agua solar sumergible de tipo helicoidal ha sido diseñada para operar en condiciones exigentes, especialmente en pozos de gran profundidad. Con una potencia de 900 W, este equipo puede elevar agua hasta 140 metros y manejar un caudal de hasta 2200 litros por hora, lo cual representa un avance significativo en tecnologías de bombeo solar.
El diseño compacto de la bomba, con un diámetro de apenas 3 pulgadas, permite su instalación en pozos angostos, ampliando así las posibilidades de aplicación en sistemas de riego y abastecimiento de agua en diversas regiones. Una de las características más destacadas de esta bomba es su controlador, que protege el sistema ante sobrecargas y evita el funcionamiento en seco, garantizando tanto la eficiencia como la seguridad del equipo sin la necesidad de baterías.
Para un uso óptimo, se recomienda instalar la bomba en pozos encamisados con un diámetro adecuado para evitar problemas de rendimiento. Además, se sugiere el uso de filtros de entrada que impidan la entrada de arena o sólidos grandes, lo que podría afectar su funcionamiento. El mantenimiento requerido es mínimo, limitándose a la limpieza de filtros y una revisión periódica del sistema para asegurar su efectividad.
Este avance tecnológico en el diseño de bombas solares representa un paso adelante hacia la sostenibilidad en el acceso a agua potable, aunque es importante señalar que no es apta para el bombeo de agua sucia. Así, se abre un nuevo camino para la implementación de soluciones de agua en áreas rurales y remotas, donde la infraestructura tradicional es limitada.
